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qué pasa si no pago mi préstamo

¿Qué pasa si no pago mi préstamo?

Como ya sabes, los préstamos personales con una herramienta de financiación realmente útil, sobre todo cuando atravesamos una situación económica delicada. Sin embargo, solicitar más dinero del que necesitamos, asumir unas cuotas elevadas o sufrir un revés en nuestras previsiones, puede desembocar en una situación de impago.

Ante esta situación, plantearnos cuestiones como ¿Qué pasa si no pago mi préstamo?, o ¿Qué intereses debo asumir si me retraso en el préstamo? Son habituales. La experiencia y teoría nos dicen que, lo mejor que puedes hacer para evitar riesgos innecesarios es pagar religiosamente las cuotas establecidas. Sin embargo, en la práctica vemos que esta opción a veces resulta tremendamente compleja de mantener.

Si estás a travesando un momento delicado y no sabes qué hacer, quédate con nosotros y sigue leyendo. Abordaremos cuestiones como éstas, analizaremos qué opciones tenemos y cómo podemos solventar esta situación tan delicada. Encontrarnos en situación de impago ante un prestamista puede ser un tanto desagradable, por lo que te invitamos a prestar mucha atención en las siguientes líneas.

¿Qué sucede su dejas de pagar el préstamo?

Lo primero que debes saber es que, como en cualquier otro producto financiero, el préstamo personal que deja de abonarse en el plazo indicado provoca una alerta en la entidad financiera. Esto quiere decir que, aunque tengas razones o motivos para pausar el pago, el prestamista iniciaría el proceso de reclamación a través de llamadas y notificaciones, indicándote que dispones de un plazo concreto para ponerte al día.

Obviamente, esta demora supondrá el incremento del importe pendiente a deber que, aunque resulta tremendamente ilógico para una persona que ya de por sí carece de fondos para pagar la cuota inicial, ahora tendrá que enfrentarse a un recargo en concepto de comisiones por demora o devolución del recibo bancario.

En caso de no atender a las reiteradas solicitudes y llamadas que recibiremos, el ritmo de reclamaciones irá en aumento, incrementándose el numero de llamadas telefónicas. Por norma general, la entidad ofrecerá alternativas para que podamos abonar el capital de forma más flexible, aunque no cesará en su intento por recuperarlo todo cuanto antes. Cuanto más tardemos en devolverlo, mayores intereses tendremos que abonar.

¿Cómo encontrar dinero para ayudarnos a pagar el préstamo?

Hay ocasiones en las que tenemos la suerte de poder recurrir a un nuevo prestamista para obtener el capital reclamado y, aunque asumiremos una deuda mayor, ésta podrá configurarse de forma más flexible y cómoda a la hora de abonarse. El propio prestamista también podría ofrecernos la posibilidad de refinanciación creando un nuevo préstamo a partir del capital que tenemos pendiente de pago.

Lo primero que debemos hacer es abordar la situación y analizar detalladamente cuáles son nuestras capacidades y situación. En función del resultado obtenido, veremos que existen diferentes entidades prestamistas a las que podremos acudir en caso de necesitarlo, pudiendo disponer del capital necesario como para reorganizar nuestras deudas y solvencia, pagar menos comisiones y notar como se alivia la situación.

No aceptes la primera propuesta que recibas, ya que tendrás que analizar qué tipo de intereses vas a abonar y si realmente merece la pena. Lo que sí te recomendamos es que, en caso de contemplar una alta probabilidad de insolvencia a corto plazo, te abstengas a solicitar el préstamo que necesitas, pues siempre habrá alternativas en las que podrás obtener financiación, como la ayuda de familiares y amigos.

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Incumplimiento en el pago de un préstamo

Sea cual fuere la naturaleza del préstamo, debes saber que llegar a una situación de impago puede provocar que la entidad financiera inicie un proceso de reclamación que podría incluso terminar ante los tribunales. Aunque en muchas ocasiones tendremos más que probada nuestra insolvencia, el juez podría decretar la devolución del capital prestado restándolo automáticamente de nuestras futuras nóminas.

Y es que, el incumplimiento en las cuotas del préstamo es una situación que debemos tratar de evitar en todo momento, tanto para evitar posibles reclamaciones y recargos en concepto de intereses como por nuestra propia salud. Recuerda que no abonar las cuotas pertinentes puede ocasionar llamadas repetitivas por parte de las entidades financieras, ya que utilizarán este medio de contacto para presionar hasta recibir su dinero.

Y, aunque sea el propio juez el que determine que no tenemos que devolver el capital dada nuestra baja capacidad financiera, las entidades no dudarán en incluir nuestros datos en ficheros de morosidad como ASNEF o RAI, haciendo que cualquier otra entidad o empresa de servicios vea nuestra condición de morosos durante un plazo de varios años hasta que prescriba la deuda.

¿Qué puedes hacer si no puedes devolver el préstamo?

Ahora que ya estamos en situación y comprendemos la gravedad del problema en el que nos encontramos, haremos un ejercicio de asimilación para conocer y descubrir cuáles son las diferentes opciones y alternativas que tenemos a nuestra disposición. Para ayudarte en este punto hemos estructurado el contenido en algunas de las claves más útiles actualmente.

Elabora un plan de gestión de deuda

Asumiendo que no podremos abonar las futuras cuotas del préstamo, el siguiente paso que debemos seguir después de asimilar la situación sobre qué pasa si no pago mi préstamo será el de estructurar una alternativa en lo referente al pago de las cuotas pendientes. Esto quiere decir que, en función de nuestras capacidades, ingresos y situación, elaboremos un plan de gestión que sí nos permita determinar una cantidad concreta que sí podríamos devolver a la entidad financiera.

Anota todas tus deudas y enfócate en pagar el interés más alto primero

Después de haber obtenido los datos necesarios para comprender nuestra situación de impago actual, lo siguiente que debes hacer es conocer qué deudas tienes y cuáles son las que debes eliminar primero. Obviamente, serán aquellas que mayor interés tengan en sus cuotas, ya que estos importes tan elevados tendrán que ser evitados en el futuro lo antes posible. Busca la forma de refinanciar aquellas deudas que mayor esfuerzo te supongan actualmente.

Valora opciones de financiación alternativas

El préstamo para reunificar deudas es uno de los más solicitados, ya que se trata de un tipo de producto de crédito que permite obtener una cantidad limitada de dinero para hacer frente a situaciones como ésta. Lo mejor que puedes hacer es valorar esta opción y calcular qué tipo de interés te conviene más, ya que podrías contemplarlo como una posible solución ante la deuda que actualmente mantienes con otras entidades.

Contacta con tu prestamista

Aunque es una opción que todavía no habíamos valorado hasta este momento, contactar con tu entidad prestamista actual y darle a conocer tu imposibilidad de afrontar los pagos te ayudará notablemente en la mayoría de los casos. Aunque es probable que apliquen recargos sobre el capital pendiente, la entidad podría proponerte alternativas de pago mucho más flexibles y adaptadas a tu nueva situación, pues su prioridad será la de recuperar el dinero de la forma que sea.

¿Quién puede ayudarte si tienes dificultades con las deudas?

En España existen diferentes alternativas y procedimientos que podemos tener en consideración a la hora de valorar soluciones que permitan que podamos hacer frente a la deuda contraída. Para que te resulte más sencillo conocerlas y elegir la más adecuada según tus necesidades, aquí tienes una serie de puntos que conviene que conozcas y analices:

  • Ayuda profesional. Puedes ponerte en contacto con diferentes entidades, profesionales y organismos que atiendan tu caso y te asesoren de forma correcta sobre las posibles acciones que puedes tomar a partir de ahora. Desde obtener consejos para reorganizar tu economía hasta herramientas para refinanciar y estructurar la deuda actual.
  • Busca asesoramiento. Más allá de contactar con entidades que ayudan a las personas en situación de impago, existen consultores y asesores enfocados en abordar este tipo de problemas de una forma mucho más personalizada. Aunque supondrá un gasto extra, su ayuda permitirá que puedas ahorrarte una buena cantidad de dinero en concepto de intereses y comisiones sobre tus actuales préstamos pendientes.
  • Reclama tus derechos y coberturas. Tanto en Europa como España, existen mecanismos y leyes que protegen a las personas en situación de vulnerabilidad extrema. En el caso de no poder hacer frente a tus deudas, la Ley de Segunda Oportunidad es un claro ejemplo de eficiencia legislativa, ya que permite que puedas liberarte de cualquier deuda pendiente si no cuentas con la solvencia suficiente como para afrontar su devolución. Puedes informarte aquí.

Para poder recurrir a la Ley de la Segunda Oportunidad tendrás que demostrar que no cuentas con los ingresos ni propiedades suficientes como para cubrir el capital que reclaman las entidades prestamistas. Aunque es un proceso lento, muchas empresas ofrecen sus servicios para que puedas lograrlo, esta es un claro ejemplo.

Consejos para encaminar tus finanzas

Y, ahora que ya conoces los diferentes cauces y opciones que puedes tomar para ponerle fin a la duda sobre qué pasa si no pago mi préstamo, es el momento de descubrir algunas recomendaciones muy interesantes para reorganizar tu situación económica. Evitarás de ahora en adelante llegar a una situación de sobreendeudamiento y podrás sentirte completamente libre de cargas, pudiendo disfrutar del día a día sin agobios ni preocupaciones.

Si vas a solicitar un préstamo personal, asegúrate de leer detenidamente las condiciones de cada producto y comprende en todo momento la cantidad de intereses y comisiones que tendrás que asumir en el pago de las futuras cuotas mensuales. Conocer esta información te resultará muy útil para evitar precisamente volver a repetir los errores del pasado.

Por otra parte, determina siempre la cantidad exacta que necesitas del préstamo que vas a solicitar, ya que muchas entidades prestamistas tratarán de ofrecerte cuantías más elevadas que quizá no conviene aceptar ni tampoco necesitas. Si sigues al pie de la letra estas recomendaciones, verás como tu estado económico mejora notablemente, así como tu salud mental y las preocupaciones que este tipo de situaciones generan.